Delcy Rodríguez fue investida este lunes como presidenta encargada de Venezuela durante una sesión especial de la Asamblea Nacional, luego de la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de Estados Unidos en una operación militar ejecutada en Caracas.
Rodríguez, quien se desempeñaba como vicepresidenta ejecutiva, era la primera en la línea de sucesión. El Tribunal Supremo de Justicia le ordenó asumir la jefatura del Estado por un período de 90 días prorrogables, mientras se define la situación del mandatario detenido y sometido a juicio en Nueva York.
El marco constitucional en disputa
El artículo 234 de la Carta Magna establece que las faltas temporales del presidente serán suplidas por el vicepresidente hasta por 90 días, prorrogables por un lapso igual. Si la ausencia se extiende más allá de ese tiempo, corresponde al Parlamento decidir si se configura una falta absoluta.
La Constitución venezolana regula las faltas absolutas del presidente de la República, entre ellas la muerte, renuncia, destitución decretada por el Tribunal Supremo de Justicia, incapacidad permanente, abandono del cargo y revocatoria popular del mandato. Sin embargo, el escenario actual —la captura del mandatario en ejercicio— no está explícitamente contemplado en la Constitución, lo que ha generado interpretaciones y decisiones judiciales excepcionales.
La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) declaró el sábado la ausencia temporal y forzosa de Nicolás Maduro, y ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma de inmediato la Presidencia encargada de Venezuela.
El dictamen otorga a Rodríguez un mandato inicial de 90 días, conforme al artículo 234 de la Constitución, plazo que podrá ser prorrogado por otros tres meses si así lo aprueba la Asamblea Nacional.
De haberse declarado una falta absoluta, el texto constitucional obliga en ese caso a convocar elecciones presidenciales en un lapso de 30 días. Sin embargo, el TSJ evitó pronunciarse de fondo sobre la naturaleza definitiva de la ausencia y dejó abierta esa evaluación para una etapa posterior.
“Vengo con dolor, pero también con honor”
Durante el acto de juramentación, Rodríguez centró su discurso en la detención de Maduro y Flores, a quienes calificó como “héroes” y “rehenes” del gobierno estadounidense.
“Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en los Estados Unidos, el presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores. Vengo también con honor a jurar en nombre de todos los venezolanos y venezolanas”, expresó, con la mano derecha en alto.
Aseguró que asume el cargo en medio del “sufrimiento causado al pueblo venezolano por una agresión militar ilegítima contra la patria” y prometió no “descansar ni un minuto para garantizar la paz y la tranquilidad espiritual del pueblo”.


Te puede interesar
Organizaciones opositoras impulsan plan legal para una transición democrática en Cuba
Detienen en Colombia a estadounidense por presunto abuso a menor; Petro desmiente violación
Netanyahu confirma que se presentará a las próximas elecciones en Israel