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Por qué Zelensky no renunciará a Crimea para lograr la paz con Rusia

En febrero de 2014, cuando misteriosos comandos enmascarados con uniformes verdes no identificados tomaron el Parlamento de Crimea y se desplegaron por toda la península, Vladimir Putin negó inicialmente tener nada que ver.

Esos “hombrecitos verdes” marcaron el inicio de la guerra de Rusia contra Ucrania, que culminó con la invasión a gran escala de 2022.

El futuro de Crimea se encuentra ahora en el centro del plan de paz del presidente estadounidense Donald Trump y ha llevado al líder ucraniano, Volodymyr Zelensky, a descartar el reconocimiento del control ruso sobre la península.

Los términos exactos del plan de Trump no se han publicado, pero varias informaciones sugieren que incluiría el reconocimiento legal por parte de Estados Unidos de la pertenencia de Crimea a Rusia.

Para Trump, Ucrania “perdió hace años” esta península meridional y “ni siquiera es parte de la discusión” en las conversaciones de paz.

Pero para Zelensky renunciar a Crimea como parte indivisible de Ucrania sería inaceptable.

En palabras de la diputada de la oposición Iryna Gerashchenko, “la integridad territorial y la soberanía son una línea roja para Ucrania y los ucranianos”.

Trump señaló que “si [Zelensky] quiere Crimea, ¿por qué no lucharon por ella hace 11 años cuando fue entregada a Rusia sin que se disparara un solo tiro?”.

Lo cierto es que se dispararon pocos tiros, pero Crimea fue tomada a punta de pistola durante un vacío de poder.

Putin admitió más tarde haber tramado la apropiación del territorio en una reunión que duró toda la noche con sus funcionarios días después de que el líder prorruso de Ucrania, Víktor Yanukóvich, fuera derrocado en Kyiv.

Getty Images: “Hombrecillos verdes” sin identificar tomaron el control en Crimea en 2014.

Crimea, un obstáculo difícil de sortear para Trump

Para un líder estadounidense con prisa por asegurar un acuerdo de paz, Crimea podría convertirse en un gran obstáculo.

Trump tiene razón en que hay pocas posibilidades de que Ucrania recupere Crimea en un futuro próximo y, de facto, está bajo control ruso. Pero eso dista mucho de reconocer ese hecho como legal.

Zelensky señala la “declaración de Crimea” de 2018 suscrita por el entonces Secretario de Estado de Trump, Mike Pompeo.

Pompeo dijo que Estados Unidos rechazaba “el intento de anexión de Crimea por parte de Rusia” y se comprometió a continuar haciéndolo hasta que se restaurara la integridad territorial de Ucrania.

Lo que Zelensky intenta decir es que Trump respaldó a Ucrania entonces, y debería mantener esa postura sobre Crimea ahora.

Si Estados Unidos reconoce como legal la apropiación de un territorio de un estado por la fuerza de otro, ¿qué significaría eso para el derecho internacional y los principios de la Carta de la ONU?

Semanas después de que comenzara la invasión a gran escala de Rusia en 2022, hubo una propuesta inicial en Estambul para aparcar el tema, de modo que Rusia y Ucrania intentaran resolverlo en los próximos 10-15 años.

La idea no se consolidó, pero era una forma de superar ese obstáculo.

La Constitución ucraniana ata a Zelensky

Getty Images: Trump y su vicepresidente, JD Vance, se han mostrado frustrados con Zelensky.

Zelensky fue categórico al afirmar que no tiene poder para renunciar a Crimea: “Aquí no hay nada de qué hablar. Esto va en contra de nuestra Constitución”.

El artículo 2 de la Constitución establece que la soberanía de Ucrania “se extiende por todo su territorio” que “dentro de su frontera actual es indivisible e inviolable”.

Cualquier cambio en el territorio de Ucrania debe someterse a un referéndum nacional que debe ser autorizado por el Parlamento ucraniano.

No es solo el presidente Trump quien tiene problemas con Kyiv. Rusia también ve la Constitución ucraniana como un “obstáculo” para los esfuerzos de paz.

Las Constituciones pueden cambiarse, pero eso no es posible en Ucrania mientras el país esté bajo la ley marcial.

Aprobar la anexión ilegal de Rusia no solo sería cruzar una línea roja para Ucrania, sino que sentaría un precedente aterrador para países que bordean el Mar Negro, como Rumanía.

Las implicaciones de un precedente así se sentirían mucho más allá del mar Negro.

¿Tiene derecho Rusia a reclamar Crimea?

Getty Images: Vladimir Putin organizó un concierto en Moscú para celebrar el aniversario de la anexión de Crimea.

Por razones históricas, los rusos han considerado durante mucho tiempo a Crimea como parte de su territorio y Putin ha hablado de un “vínculo vivo e inquebrantable” con la península, caracterizada por sus balnearios en el mar Negro y su suave clima veraniego

Pero Crimea, como el resto de Ucrania, votó por la independencia de la desintegrada Unión Soviética en 1991 y Kyiv permitió a Rusia arrendar a Rusia el puerto de Sebastopol como base para su Flota del mar Negro.

Tras su anexión en 2014, Putin buscó consolidar el control de Rusia sobre Crimea, primero con un puente de 19 kilómetros construido sobre el estrecho de Kerch en 2018 y luego capturando un puente terrestre a lo largo de la costa del mar de Azov en 2022.

Para él, se trataba de corregir el perjuicio causado a Rusia en 1954, cuando el líder soviético Nikita Jruschov transfirió Crimea a Ucrania. Putin cree que Rusia fue entonces “saqueada”.

La primera anexión de Crimea por la Rusia zarista se produjo en 1783, en el reinado de Catalina la Grande, y en su mayoría formó parte de Rusia hasta la decisión de Jruschov.