Mientras el equipo del presidente electo Nasry “Tito” Asfura prepara la asunción del poder el próximo 27 de enero, economistas hondureños señalan que recibirá una pesada herencia marcada por el descontrolado gasto público, hacerle frente a la elevada deuda externa, el interminable dolor de cabeza de la ENEE y la necesidad de animar a un sector privado, aun desmotivado sector privado, a invertir y con ello generar los empleos que necesitan los hondureños para poder llevar la comida a sus familias.
– La deuda al alza y la crisis de la estatal empresa energética, ENEE, con parte de la grave realidad económica que recibirá el gobierno nacionalista.
– El gobierno de Xiomara Castro lleva gastado más de un billón de lempiras.
A lo anterior se debe agregar que el gobierno saliente de Libre y Xiomara Castro se niega a realizar una transición, algo común en las administraciones con el mínimo decoro de gobernanza, con lo cual asumirán el poder “ciegos” de información y con ello sin los datos económicos necesarios para adoptar las medidas en los primeros meses de gestión. La gobernante sólo colocó a dos ministros para deberes formales y protocolarios, los secretarios de Gobernación, Tomás Vaquero y el de Seguridad, Gustavo Sánchez, este último desaparecido de la escena pública desde la derrota del oficialista libre en las pasadas elecciones generales.
Los especialistas señalan que esa falta de transición afectará a la administración de Asfura, ya que les hará perder meses de gobierno para conocer el estado real de la economía y de la situación general del país, algo que no ocurría desde cambios de gobierno pasados.

Descomunal gasto estatal
En la gestión de la actual administración pronta a terminar, el gasto público se disparó enormemente, lo que llevó a que el mismo equivaliera casi al 50 % del producto interior bruto de Honduras.
El presupuesto pasó de 288 mil millones de lempiras el 2022, último año de gestión del expresidente Juan Orlando Hernández, a 430 mil 907 millones de lempiras el 2025.
De hecho, en los cuatro años de gestión de la mandataria Castro el gasto estatal superó el billón de lempiras.
El presupuesto del 2026 fue enviado por el gobierno al Congreso Nacional por un monto de 469 mil 249 millones de lempiras, pero el mismo no fue aprobado y se espera que sea la próxima legislatura que asumirá el 25 de enero quien termine la tarea obligada y responsable.
Pero para los expertos eso representará otro retraso para la futura administración que deberá reformular el presupuesto y posteriormente que el Congreso Nacional lo apruebe.
Muchos economistas consideran que se debe reducir la abultada burocracia estatal, interrogándose si es válido la existencia de más de 80 instituciones gubernamentales.

Liliana Castillo, expresidenta del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), señaló a Proceso Digital que es tiempo de realizar una reforma integral del sector fiscal, haciendo más eficiente la recaudación de impuestos, más eficientes los gastos, fusionando instituciones con duplicidad de funciones y revisando salarios que son demasiado elevados para un país tan pobre como el nuestro.
En la misma línea, el economista Dustin Santos cuestionó si vale la pena tener 82 instituciones del gobierno central, ¿cuál es la función que tienen cada una?, si de todas formas en 15 instituciones se concentre más del 85 % del gasto”, apuntó Santos que considera además que es tiempo de pensar en una reducción de impuestos regresivos, como el Impuesto Sobre la Venta (ISV).
¿Por qué no bajarlo del 15 al 12 %?, “eso sería bueno, bajar impuestos dinamizará la economía”, dijo.

Honrar enorme deuda externa
Castillo y Santos enfatizaron que Honduras debe honrar sus deudas y detallaron que en el gobierno de Asfura se vencen los plazos de cerca del 50 % de la deuda que tiene Honduras en la actualidad.
“Estamos hablando de gastos anuales de 60 mil o 70 mil millones de lempiras, dinero que el gobierno tiene que honrarlo. Si no lo hace entrará en una situación de descrédito y alto riesgo país” y el nuevo gobierno, no se puede dar ese lujo, dijo Santos a Proceso Digital.
La gestión de Castro se caracterizó por asumir deuda, tanto interna como externa, para financiar su abultado gasto estatal.

Inversión y empleo
Otra pesada losa que recibirá el electo presidente Asfura es la raquítica inversión extranjera directa, así como la destrucción de miles de empleos que se han visto en los últimos años.
Santos recordó que el comportamiento de la Inversión Extranjera Directa (IED) de los últimos años ha ido disminuyendo, de acuerdo con lo que reflejan las publicaciones trimestrales del Banco Central de Honduras (BCH). “Si bien es cierto, el monto total de inversión está un poco más alto que el monto de IED que se tenía en 2024 habría que ver cómo termina el año”, indicó.
El BCH registró que en los primeros seis meses del 2025 un flujo neto de 500.4 millones de dólares de empresas extranjeras, al tiempo que confirmó la salida de capitales externos.
La poca inversión extranjera ha provocado que la creación de empleos haya sido mínima, insuficiente para atender a los nuevos demandantes y menos para sustituir a los puestos de trabajo que se cancelaron por el cierre de empresas, especialmente del sector maquila.
En ese sentido, miles de hondureños vieron perder sus puestos de trabajo el 2025 por el cierre de varias empresas maquiladoras, así como no se lograron recuperar los puestos de trabajo en sectores como la camaricultura, golpeada por el cierre del mercado de Taiwán.
También salió afectada la agricultura a causa de las invasiones de tierra a fincas en estado productivo por parte de grupos campesinos y que el gobierno nunca pudo resolver, rompiendo la confianza en la seguridad jurídica de Honduras.

ENEE, el dolor que heredan
Mientras el dolor de cabeza permanente de la administración pública, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), se trasladará a la gestión de Asfura que recibirá la estatal con una deuda superior a los 100 mil millones de lempiras y pérdidas técnicas y no técnicas superiores al 34 %.
Esas pérdidas son el lastre financiero de la estatal, que además debe hacer inversiones de miles de millones de dólares en los sistemas de transmisión y distribución, única manera de reducir las pérdidas técnicas.

Ventajas
El expresidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Dante Mossi, dijo a Proceso Digital que tras las elecciones generales el panorama para el país mejoró.
“Hay una variable que se llama riesgo país que no lo mide ningún organismo internacional sino el mercado global de capitales, el que al conocerse que la elección de Honduras no iba a haber continuidad del gobierno actual (Libertad y Refundación, izquierda) eso mejoró inmediatamente el riesgo país”, indicó.
El economista explicó que eso se traduce en que las tasas de interés a las cuales Honduras, incluyendo la empresa privada y gobierno, puede salir a buscar financiamiento en el exterior, bajará de precio unos cuantos puntos. “Esto es un espacio que nos está dando el mercado de capitales para que la inversión retorne a Honduras con mejores términos”.
Otro elemento favorable para la futura administración son las reservas internacionales al alza por el aumento del envío de remesas de parte de los migrantes hondureños, así como el buen precio del café en los mercados internacionales.

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