Donald Trump defendió los resultados de su estrategia para terminar con la guerra entre Israel y Hamás, aunque los ataques continuaron y la reconstrucción del territorio palestino permaneció estancada.
El Gobierno de Estados Unidos celebró este martes 13 de octubre el primer aniversario de su plan de paz para la Franja de Gaza y aseguró que consiguió establecer un alto el fuego “duradero”, pese a que más de 1,400 palestinos murieron desde el inicio de la tregua y los principales compromisos para reconstruir el territorio permanecieron pendientes.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, atribuyó a la mediación del presidente Donald Trump una serie de avances que, según Washington, sentaron las bases para una nueva etapa en Gaza, después de dos años de guerra.
Entre los resultados destacó el regreso de todos los rehenes israelíes, vivos y fallecidos, la creación de la Junta de Paz y el establecimiento de una administración tecnocrática palestina.
El funcionario también sostuvo que aumentó la asistencia humanitaria y disminuyó el desvío de suministros por parte de Hamás, aunque no presentó cifras que permitieran evaluar esa reducción.
“Estos logros, aunque notables, representan solo el comienzo”, afirmó el Departamento de Estado, que reconoció las dificultades pendientes para consolidar el acuerdo alcanzado en octubre de 2025.
La violencia persistió pese al alto el fuego
El balance de Washington contrastó con los informes de organismos internacionales. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos advirtió el 12 de octubre que los ataques israelíes continuaron durante el primer año del acuerdo y provocaron nuevas víctimas y desplazamientos.
De acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza, al menos 1,493 palestinos murieron y 5,299 resultaron heridos desde el inicio de la tregua, según las cifras difundidas hasta el 12 de octubre. El número de fallecidos desde el comienzo de la guerra, el 7 de octubre de 2023, llegó a 74,382.
La ONU también documentó ataques cerca y lejos de la denominada línea amarilla, que delimitó las posiciones militares israelíes tras el acuerdo, y alertó sobre posibles violaciones del derecho internacional humanitario.
Israel sostuvo que sus operaciones estuvieron dirigidas contra combatientes de Hamás y otros grupos armados, a los que acusó de incumplir el alto el fuego. El movimiento palestino rechazó esas acusaciones y responsabilizó a Israel de obstaculizar el proceso de paz.
Reconstrucción y desarme de Hamás, los principales obstáculos
El acuerdo comenzó a tomar forma el 9 de octubre de 2025, cuando Israel y Hamás aceptaron la primera fase del plan de 20 puntos impulsado por Trump. Cuatro días después se celebró una cumbre internacional en Sharm el-Sheikh, Egipto.
La primera etapa permitió liberar a los rehenes israelíes y a cientos de presos y detenidos palestinos. Sin embargo, compromisos posteriores, como el desarme de Hamás, la retirada de las tropas israelíes y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización, registraron avances limitados.
Según Reuters, Israel mantuvo el control de aproximadamente dos tercios de Gaza, mientras que la administración tecnocrática palestina, designada en enero de 2026, todavía no había conseguido ingresar al territorio para asumir sus funciones.
La reconstrucción también enfrentó dificultades económicas. La Junta de Paz anunció un programa inicial de $2,450 millones de dólares, una cantidad inferior a los $71,400 millones que, según estimaciones de organismos internacionales, se necesitarían durante la próxima década.
El aniversario dejó así dos balances distintos: el de Washington, que presentó la liberación de los rehenes y la reducción de las operaciones militares a gran escala como resultados de su intervención diplomática, y el de los organismos humanitarios, que advirtieron que la violencia y el desplazamiento continuaron afectando a la población palestina.

Te puede interesar
Video: La Armada de Colombia interceptó una embarcación con 1.6 toneladas de droga
“Niñas de 3 años contagiadas de VIH”: la indignación en Perú por las más de 1,000 víctimas de abuso sexual infantil que no han sido atendidas por la justicia
Panamá anuncia $61 millones de dólares para reparar hospitales dañados por sismo