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Motagua se cita con el Olimpia en la final

Una solitaria anotación por intermedio de Agustín Auzmendi, bastó para que el Motagua sin “despeinarse”, avanzara a la gran final del fútbol hondureño, al derrotar 1-0, (3-0 en el global) a un Real España, que pareció preocupado más por cerrar con dignidad su visita a la capital.

Después del golpe de autoridad mostrado en el primer juego de ida de semifinales por el Motagua, el Real España se presentaba a un duelo sin mañana, donde únicamente una ventaja de tres goles lo ponía soñar con la gran final, donde ya los esperaba el Olimpia.

Así las cosas y con un estadio pintado totalmente de azul, ambos clubes saltaron desde el inicio en busca de imponer su ritmo, pero fue el aurinegro

dominador, que fue encerrando a su rival en su terreno y propiciando riesgo en la meta encomendada al meta Marlon Licona.

El problema es que se desprotegió en defensa y cuando al azul se decidió a sacudirse el ligero dominio, en una sola llegada mostró, su poder ofensivo y se puso a ganar 1-0 con un gol de Agustín Auzmendi al 15’.

Con la ventaja (3-0 global), comenzó a especular el capitalino, midiendo esfuerzos, pero cedió el balón al rival que ya tenía varias ocasiones para por lo menos descontar en el marcador, pero no fue capaz de concretar ocasiones lo suficientemente buenas como para materializar un gol, al menos en la primera mitad.

Para la complementaria, Diego Vázquez, con el boleto a la gran final en su bolsillo, realizó tres variantes, quizá pensando en los juegos de la gran final y envió al terreno a un equipo no tan intenso como en otras ocasiones, su prioridad fue netamente defensiva, en todo caso el aurinegro ya resentía la loza de tres goles y daba la impresión que intentaba frenar a su rival con dignidad para no encajar una goleada escandalosa.

No sufrió el “águila”, comenzó a jugar con el cronómetro y aunque el Real España intentó para por lo menos conseguir el gol de la “honra”, todo estaba que el Motagua visará con justicia pasaporte a la gran final donde se retará ante su archirrival olimpista.