Cortés FM 105.7 | Cristal FM 88.9

Con más variedad musical

La capital de Honduras reza para que se abran los cielos y no morir de sed

La crisis hídrica que golpea al Distrito Central, capital de Honduras, mantiene en vilo a sus cerca de dos millones de pobladores que rezan para que se abran los cielos y no morir de sed. El pronóstico es demoledor: las dos represas que abastecen la ciudad tienen agua hasta el 23 de agosto, mientras las autoridades aseguran que se necesitan cinco días intensos de lluvia para garantizar el vital líquido en lo que resta del año.

Los pronósticos son apocalípticos por la crisis hídrica que mantiene en jaque al Distrito Central y lo que todos se preguntan: ¿Sobrevivirá la capital a este verano sin agua?

Mientras el cronómetro avanza, a la capital hondureña solo le queda agua hasta el 23 de agosto si los cielos no se abren.

Se ha dicho hasta la saciedad que los embalses actuales garantizan suministro únicamente hasta finales de agosto. Después la ciudad podría enfrentar una situación de emergencia, incluso consumiendo agua con sedimentos.

La crisis ya es palpable en distintos sectores de la ciudad, donde el suministro llega cada siete, ocho o hasta 20 días, especialmente en zonas altas debido a limitaciones en la infraestructura y problemas de presión en la red.

Los datos técnicos reflejan que Los Laureles logró recuperarse durante junio tras alcanzar su nivel mínimo de 35.45 % el pasado 10 de junio, llegando a un máximo de 41.74 % el día 25, aunque posteriormente inició un descenso gradual que lo mantiene ligeramente por encima del 40 %.

Por su parte, el subgerente de la UMAPS, Raúl Lanza, explicó que «al cierre de junio los dos embalses confirman trayectorias opuestas. Los Laureles logró recuperarse y terminó el mes con una ganancia neta superior a cuatro puntos porcentuales, mientras que La Concepción mantuvo un descenso continuo que obligó a reducir su producción a 1,200 litros por segundo. Hoy Los Laureles supera a La Concepción por más de tres puntos porcentuales, pero La Concepción sigue concentrando el mayor riesgo a mediano plazo».

El informe técnico señala que La Concepción perdió 5.02 puntos porcentuales durante junio, equivalente a una disminución de 1.817 millones de metros cúbicos de agua. Aunque la reducción en la producción desde el 25 de junio ha permitido desacelerar el descenso, el embalse continúa siendo la principal preocupación del sistema de abastecimiento.

Las proyecciones indican que, de mantenerse las condiciones actuales, Los Laureles alcanzaría el umbral del 20 % el 26 de agosto y el 10 % el 22 de septiembre. En el caso de La Concepción, el nivel del 20 % se proyecta para el 31 de agosto y el 10 % para el 5 de octubre, escenarios que podrían modificarse dependiendo del comportamiento de las precipitaciones.

La UMAPS también mantiene en operación la fuente complementaria de El Picacho, cuyo caudal oscila entre 100 y 250 litros por segundo. No obstante, su aporte representa apenas una fracción de la producción de La Concepción, por lo que constituye un apoyo parcial que no sustituye las reservas almacenadas en los embalses.

Agua para 40 días

Gustavo Boquín, de UMAPS.

La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), informó que los embalses Los Laureles y La Concepción continúan en un nivel de riesgo hídrico alto, al registrar niveles de almacenamiento por debajo del 50 % de su capacidad, umbral considerado crítico para el abastecimiento de agua en la capital.

De acuerdo con el reporte, el embalse Los Laureles se encuentra al 40.01 % de su capacidad, con un volumen almacenado de 4.205 millones de metros cúbicos, un nivel de 1,021 metros sobre el nivel del mar y una producción en planta de 450 litros por segundo.

Por su parte, el embalse La Concepción registra una capacidad de 36.04 %, con un volumen almacenado de 13.048 millones de metros cúbicos y un nivel de 1,138.35 metros sobre el nivel del mar.

Además, su producción y aportes a la planta de tratamiento alcanzan los 1,200 litros por segundo.

La UMAPS destacó que ambos embalses permanecen por debajo del 50 %, nivel que marca la condición crítica de almacenamiento, lo que mantiene vigente la clasificación de riesgo hídrico alto para el Distrito Central.

Acciones de gobierno municipal para resolver crisis

El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, afirmó que se ha iniciado con los trabajos de perforación de pozos para distribuir agua potable en la capital hondureña.

A través de su cuenta de red social “X”, comunicó que se están perforando cuatro pozos de agua.

“Esta es una medida clave y urgente para extraer nuevas fuentes, aumentar el suministro y dar un sustento real a miles de familias que se ven afectadas por la crisis del agua”, posteó.

La UMAPS lleva agua en cisternas a colonias altas de la ciudad.

Además, confirmó que se están contratando pozos privados existentes para comprar el agua, montarlo en las pipas y distribuirlos en la capital.

Los planes a corto plazo para asegurar la sostenibilidad del recurso hídrico en la capital es finalizar la construcción de la represa San José y disminuir los niveles de las fugas de agua del 40 al 20 %.

Se espera finalizar la construcción de la represa San José en diciembre de 2027 y entre en

Alcaldía decretó emergencia hídrica por 90 días

Previniendo la situacióna que se venía en la capital, el alcalde Juan Diego Zelaya y los regidores que conforman la Corporación Municipal, decretaron una emergencia hídrica por 90 días en la capital.

“Hemos decretado emergencia hídrica, la situación es crítica, vamos a habilitar un portal de transparencia para que la gente se dé cuenta de lo que estamos haciendo entre otras cosas vamos a contratar pipas de agua, aunque sean privadas, para poder ampliar nuestra capacidad de operación en toda la capital”, citó el edil, el pasado 26 de mayo, cuando se adoptó la medida.

La misma establece que si la situación persiste la emergencia se puede extender.

La situación de falta de agua en la capital es tan severa que se extenderá sin duda alguna más allá de verano y alcanzará el próximo año, por lo que es preciso que se comprenda la gravedad de la situación y todos puedan poner de su parte, concluyó el alcalde Juan Diego Zelaya.

El racionamiento de agua podría extenderse en los próximos días de siete a 10 días en los lugares donde llega.

Represas en niveles históricos bajos

La capital enfrenta una de las crisis hídricas más severas de los últimos años, con niveles alarmantemente bajos en sus principales embalses, advirtió el titular de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Gustavo Boquín, quien hizo un llamado urgente a la población a racionalizar el consumo del recurso.

“Nunca en la historia habían estado en estos niveles tan bajos a esta altura. Ya deberían estar rebosando y almacenando agua para el próximo año, pero hoy no tenemos ni siquiera para terminar el 2026”, alertó.

Boquín enfatizó que la situación podría agravarse si no se presentan lluvias significativas en los próximos meses, por lo que instó a la ciudadanía a adoptar medidas inmediatas de ahorro. “Es un trabajo comunitario. Debemos empezar en casa, evitando el desperdicio, no lavando carros con manguera, no llenando piscinas ni regando jardines”, subrayó.