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Exjefe antiterrorista Joe Kent insta a Trump a escuchar oposición de base MAGA a la guerra con Irán

La administración Trump enfrenta una de sus crisis internas más profundas tras la sonada dimisión de Joe Kent, quien fuera el director del Centro Nacional contra el Terrorismo. En una serie de declaraciones explosivas tras su salida, Kent ha iniciado una cruzada mediática para convencer al presidente Donald Trump de que detenga la escalada bélica en Irán, asegurando que el mandatario está ignorando a su propia base política: el movimiento MAGA.

En una entrevista publicada este domingo por The Washington Post, Kent afirmó que se ha propuesto como misión personal lograr que las voces conservadoras opuestas a la intervención militar lleguen a la Oficina Oval. Para ello, el exfuncionario está utilizando plataformas de gran alcance en el ecosistema republicano, como los podcasts de Tucker Carlson y Megyn Kelly, donde ha expuesto los riesgos de lo que denomina un conflicto innecesario.

La sombra de Israel y la “Operación Furia Épica”

El núcleo de la discordia radica en las motivaciones detrás de la guerra. En su carta de despedida, Kent fue tajante al señalar que Irán no representaba una amenaza inminente para la seguridad nacional de Estados Unidos. Por el contrario, acusó directamente a Israel de ejercer una presión desmedida sobre Washington a través de su “poderoso lobby”.

“Me dije a mí mismo: si alguna vez tengo voz y voto, no voy a tolerar esto”, declaró Kent, quien también es veterano de las Fuerzas Especiales. Según su testimonio, el despliegue de tropas terrestres es un error táctico que lo mantiene “muy nervioso”. Específicamente, Kent calificó de “desastre” la posible toma de la isla de Kharg, el centro neurálgico del crudo iraní. De concretarse la invasión, advierte que los marines estadounidenses se convertirían esencialmente en “rehenes en una isla”, vulnerables a ataques masivos con drones y misiles.

Estas críticas han generado un terremoto en Washington. Mientras figuras como el senador Ted Cruz y el líder republicano Mitch McConnell han fustigado a Kent, McConnell llegó a tildar sus palabras de “antisemitismo virulento”, otros dentro de la administración mantienen una postura ambigua.

La Directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, reconoció ante el Congreso que los objetivos de Trump y el gobierno israelí no están totalmente alineados, lo que refuerza la narrativa de una división interna.

Una base dividida y bajo investigación

A pesar de la ruidosa oposición de figuras como Kent y Carlson, las encuestas muestran un panorama complejo. Un sondeo reciente de Politico indica que el 81% de los seguidores de MAGA apoyan las acciones conjuntas de EE.UU. e Israel contra Irán. Sin embargo, el respaldo general a Israel entre los republicanos ha caído del 84% al 69% en el último año, sugiriendo un desgaste en la narrativa oficial.

La respuesta de la Casa Blanca no se ha hecho esperar. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, calificó las afirmaciones de Kent como “falsas y absurdas”. Simultáneamente, se ha filtrado que el FBI investiga a Kent por la supuesta filtración de información clasificada, una indagación que comenzó antes de su renuncia. Kent negó categóricamente estas acusaciones en su reciente aparición con Megyn Kelly.

Mientras Trump mantiene sus amenazas de atacar centrales eléctricas si el estrecho de Ormuz no se abre en 48 horas, la “batalla por el alma de MAGA” continúa. Kent insiste en que su lucha es por los soldados y por la esencia del movimiento que prometió terminar con las “guerras perpetuas”.