El seleccionador francés, Didier Deschamps, aseguró este lunes que el fallecimiento de su madre fue «un momento difícil», pero que el resto está yendo «bien» y ya está enfocado de nuevo en dirigir a la selección gala en los dieciseisavos del Mundial ante una Suecia «con grandes jugadores de ataque».
«Fue un momento difícil, pero estoy bien. El viernes por la noche regresé a Estados Unidos. Todo está yendo bien, en el tercer partido salió todo bien», expresó Deschamps en rueda de prensa previa al partido que enfrentará este martes a Francia y Suecia en la sede de Nueva York/Nueva Jersey por un billete en los octavos de final.
Tras conocer la muerte de su madre el pasado martes, Deschamps voló a Francia para asistir al funeral y se perdió el Francia-Noruega, último partido de la fase de grupos que lo dirigió su ayudante, Guy Stéphan.
Preguntado por la polémica de que la FIFA no permitió a la selección francesa llevar brazaletes negros en apoyo a Deschamps durante el Francia- Noruega, el técnico comentó que ya tuvo «suficientes señales de aprecio» y que «no cambiaba nada» que lo llevaran.
Con la mirada ya puesta en la ronda de dieciseisavos, Deschamps subrayó que Suecia «no tiene nada que perder» y «planteará «problemas con jugadores como Gyokeres, Isak o Elanga», por lo que el conjunto galo no tiene que pecar de «exceso de confianza».
«Sabemos que somos los favoritos. Después de los tres partidos de fase de grupos no ha cambiado. Pero tenemos el contador a cero. Hemos marcado diez goles y hemos encajado solo dos. Tenemos que mantener nuestra lucidez», destacó.
Francia es la selección más anotadora de la fase de grupos junto con Países Bajos y Alemania. Es el único equipo con dos jugadores que han marcado al menos cuatro goles (Dembélé y Mbappé).
«Mbappé está a gran nivel tanto físico como mental. Es un futbolista de talla mundial. En 2018 ya era excelente, pero siempre quiere mejorar», dijo Deschamps sobre Mbappé, que con 16 goles en Mundiales está empatado con Klose y solo tiene por delante los 19 de Leo Messi.
El seleccionador galo anunció que Marcus Thuram tiene «un pequeño problema muscular» que podría hacerle perderse el duelo contra Suecia, mientras que William Saliba, central titular del equipo junto con Upamecano, «está al 99 %» pese a sus «problemas de espalda».
«Hablo con él todos los días. Tuvo tiempo para recuperarse. Sabe que lo que tiene no va a evitar que juegue. Es rápido, inteligente y tranquilizador para el resto del equipo», afirmó Deschamps sobre Saliba, que ya se perdió el último partido contra Noruega.

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