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Nasralla cuestiona despidos por afiliación política

 El excandidato presidencial por el Partido Liberal, Salvador Nasralla, cuestionó la práctica de contratar y remover empleados públicos en función de su afiliación política, al señalar que la falta de meritocracia es uno de los problemas históricos que enfrenta Honduras.

En un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, Nasralla expresó que en el país no existe una verdadera cultura de contratación basada en la capacidad profesional de las personas, independientemente del partido político al que pertenezcan.

“Ese ha sido un problema tradicional de Honduras. Nadie se atreve a contratar por meritocracia, o sea por la capacidad de la persona, independientemente del partido al cual pertenezca. Por capacidad emplean en todas partes del mundo menos en Catrachilandia”, manifestó.

El político también cuestionó los niveles de dirección de las instituciones estatales durante las últimas dos décadas, al considerar que las decisiones sobre los nombramientos públicos tienen consecuencias para el futuro del país.

“El nivel de los ejecutivos que dirigen los poderes del Estado y ministerios desde hace 20 años, nos conduce al precipicio”, agregó.

Las declaraciones de Nasralla se producen luego de la controversia generada por el secretario privado de la Presidencia, Luis Castro, quien durante un evento público instruyó a los ministros a despedir, antes del 31 de diciembre, a los empleados vinculados al partido Libertad y Refundación (Libre) que todavía permanecen trabajando en las instituciones públicas.

“Si solo es de acercarse, decirle: Ya trabajaste cuatro años. Es el turno de nosotros. Dame espacio. Aquí están tus prestaciones”, expresó Castro al referirse a la salida de esos trabajadores.

La declaración ha provocado reacciones divididas. Mientras algunos respaldan la postura del funcionario, otros sectores cuestionan que los cambios en la administración pública respondan a criterios de afiliación partidaria y no a evaluaciones sobre el desempeño, la capacidad y los requisitos profesionales de cada empleado.

El debate vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre la meritocracia en el Estado hondureño, la estabilidad laboral de los empleados públicos y la utilización de las instituciones gubernamentales como espacios de distribución de puestos entre los partidos políticos que llegan al poder.

En medio de la controversia analistas plantean plantea interrogantes sobre el compromiso de la administración pública con la profesionalización del servicio civil y la obligación de gobernar para todos los hondureños y no como lo hacen los Gobiernos que llegan al poder y siguen pensando en función los intereses de su partido político y no del pueblo.