Cortés FM 105.7 | Cristal FM 88.9

Con más variedad musical

El poder del narcotráfico se expande en Centroamérica y pone a prueba al “Escudo de las Américas”

 La presencia del narcotráfico y el crimen organizado en Centroamérica se expande en la región y según los centroamericanos su poder es grande y la batalla se estaría perdiendo, representando uno de los mayores desafíos en materia de seguridad regional y hemisférica para la política de Estados Unidos con su más reciente estrategia del llamado “Escudo de las Américas”.

Los latinoamericanos creen que la batalla contra el narcotráfico y el crimen organizado se está perdiendo. La percepción generalizada del 47 % de los latinoamericanos es que esa lucha está cuesta arriba sin mayores opciones de éxito. Los centroamericanos no son la excepción, advierte el informe del Latinobarómetro 2026 de reciente publicación.

A la pregunta, cuánto poder cree que tiene el crimen organizado en su país: ¿mucho, bastante, poco o nada de poder? La respuesta de los centroamericanos en general fue casi unísona: bastante poder, a excepción de El Salvador que cree que no tiene mucho poder.

Al desagregar las respuestas a esta interrogante, estas fueron las respuestas: Costa Rica (94 %), Panamá (85 %), Honduras (82 %); Guatemala (80 %), El Salvador (28 %). Desde Guatemala a Panamá la mayoría de los centroamericanos dan un alto puntaje al poder del narco y el crimen organizado en la subregión, excepto El Salvador donde sus pobladores consultados sienten que su poder no es tan fuerte.

Pero esa percepción sobre el ensanchamiento del narcotráfico y el crimen organizado en la región centroamericana también se siente en dos países aliados de Centroamérica donde la presencia de los carteles de la droga es significativa. Ellos son México y Colombia. En la nación azteca un 88% considera muy fuerte el poder del narco, mientras en Colombia el porcentaje es de un 86%.

Ahondando sobre la presencia de los narcos, el Latinobarómetro hizo otra pregunta: ¿está perdiendo el país la batalla contra el crimen organizado? La respuesta fue la siguiente: Costa Rica (51 %), Panamá (52 %), Honduras (42 %), Guatemala (45%). El Salvador (6 %). Con la salvedad de El Salvador, el resto de los países centroamericanos estima que su país está perdiendo la batalla contra el narcotráfico el crimen organizado.

Igual percepción se tiene en México y Colombia. En el primer país un 39 % de los mexicanos cree que la batalla la están perdiendo, pero en Colombia ese porcentaje es de un 53 %.

¿Se puede ganar al narco?

Otra interrogante fue: ¿no se puede ganarle al narcotráfico y al crimen organizado? Así respondieron los centroamericanos: Costa Rica (18 %), Panamá (28 %), Honduras (42 %), Guatemala (34 %), El Salvador (12 %). En esta respuesta los porcentajes variaron, siendo Honduras y Guatemala con los puntajes más altos. Mientras un 38 % de los mexicanos cree que no se puede ganar esta batalla, y en los colombianos el criterio es de un 25 %.

La última pregunta del Latinobarómetro relacionada con la presencia del narcotráfico y el crimen organizado fue: ¿el país le está ganando la batalla al narcotráfico y al crimen organizado? Estas fueron las respuestas: Costa Rica (28 %), Panamá (16 %), Honduras (13%), Guatemala (16 %), El Salvador (75 %). Los centroamericanos en general, con excepción de los salvadoreños, estiman con bajos porcentajes que algo se está haciendo en la lucha contra el narcotráfico, pero no es suficiente. Mientras en México la percepción es de un 18 % y en Colombia de un 17 %.

En el caso de Honduras tres datos son relevadores en este capítulo del Latinobarómetro: un 82 % considera que el poder del narcotráfico y el crimen organizado es grande y muy fuerte, 42 % cree que el país está perdiendo esa batalla, y otro 42 % cree que no se le puede ganar al narco y al crimen organizado y apenas un 13 % cree que el país le está ganando la guerra a este flagelo.

Los desafíos regionales

El panorama que observa la región en cuestión de la seguridad relacionada con la presencia del narcotráfico y el crimen organizado muestra como esta red criminal se ha expandido en la región y la fuerza de sus nexos con México y Colombia, países fronterizos con Centroamérica y donde se originan los más importantes carteles de la droga que tienen sus ramificaciones en el istmo centroamericano ya sea con sucursales o con grupos locales de transportistas de droga como aliados.

En el caso hondureño destacan la presencia de carteles colombianos desde inicios de los años setenta y los mexicanos desde los años ochenta. Los más importantes carteles de esos países han coexistido en el país, pero ha sido la virulencia de los carteles mexicanos los que han disparado las diversas modalidades de la violencia en los puntos más estratégicos para sus operaciones, según los expertos antidroga nacionales e internacionales.

Los datos del Latinobarómetro se producen en momentos que Estados Unidos ha redefinido sus políticas de seguridad para el hemisferio occidental con la llamada estrategia “Escudo de las Américas”, una coalición política y de cooperación impulsada en marzo de 2026.

Entre sus objetivos está el combate al narcotráfico, seguridad en las fronteras, cooperación estratégica, entre otros. El Escudo de las Américas llega cuando hay una demanda de seguridad que está incumplida en esos países, señala el Latinobarómetro. Las estrategias de Washington en cuanto al combate a la criminalidad organizada y el narcotráfico como parte del Escudo de las Américas plantea muchos desafíos en cuanto al alcance que este flagelo está tomando en América Latina, entre ellos Centroamérica, aliados naturales de Estados Unidos pero vulnerables ante el avance de estas estructuras criminales.

En el caso de Honduras, las autoridades han anunciado su propio “Escudo Honduras” con nuevas reformas penales y acciones carcelarias que buscan frenar el avance de la delincuencia organizada y hacer las primeras designaciones de figuras consideradas como “terroristas”. Designó así a las maras MS-13, la Pandilla 16 y el Cartel del Diablo como grupos terroristas.

Estados Unidos saludó estas acciones y confía en que las nuevas estrategias de seguridad contra el crimen organizado sean más efectivas, pero el gobierno ha dicho que requiere ayuda para combatir a estructuras más sofisticadas que en el caso de Honduras penetraron incluso sectores claves de la institucionalidad por medio de la narcopolítica.

Para Latinobarómetro, más allá de los temas de violencia, victimización y el miedo a ser víctima de la violencia e inseguridad, lo que se dispara en América Latina es la percepción de poder del crimen organizado, donde un 79 % de los latinoamericanos cree que tiene “mucho/bastante” poder. Y Centroamérica ya reflejó con sus datos su alta percepción al respecto. (PD)