Tras semanas de incertidumbre y un reciente arresto por conducir bajo los efectos del alcohol, Britney Spears parece haber encontrado la motivación necesaria para estabilizar su vida: el amor de sus hijos.
De acuerdo con People, fuentes cercanas a la artista indicaron que el reencuentro con Sean Preston, de 20 años, y Jayden James, de 19, cambió el estado de ánimo de la cantante, quien se muestra “muy feliz” de recuperar este vínculo familiar.
A sus 44 años, Spears ha enfrentado un inicio de 2026 turbulento. Sin embargo, su entorno asegura que la presencia de los jóvenes, que residen habitualmente en Hawái, está siendo un bálsamo para su bienestar emocional.
“Ella ama a sus hijos y está muy feliz de tenerlos cerca de nuevo. Esto está sanando su corazón”, reveló un informante a medios internacionales.
La relación no solo es afectiva, sino que ha tomado un matiz de apoyo fundamental. Trascendió que fueron precisamente Sean y Jayden quienes, con una postura “amorosa pero firme”, impulsaron a su madre a ingresar voluntariamente en rehabilitación tras el incidente del pasado marzo.
Bajo la premisa de “queremos que estés sana”, los jóvenes habrían condicionado su cercanía a que la artista tomara medidas concretas para su recuperación.

Te puede interesar
Shakira mostró cómo se prepara para su gira por Estados Unidos
Otro de los hijos de Brad Pitt y Angelina Jolie pide eliminar el apellido del actor
Bárbara de Regil reveló por qué no quiso tener más hijos: “Me iban a quitar tiempo”