El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, continúa enviando un firme y desafiante mensaje.
Cuando nos reunimos este fin de semana en la sede del gobierno en Kyiv, afirmó que, lejos de perder, Ucrania saldría victoriosa de la guerra.
El mandatario se opuso firmemente a pagar el precio de un acuerdo de alto al fuego exigido por el presidente de Rusia, Vladimir Putin, que implicaría retirarse de territorio estratégico que Moscú no ha logrado capturar pese al sacrificio de decenas de miles de soldados.
Putin, me dijo Zelensky, ya ha comenzado la Tercera Guerra Mundial, y la única respuesta ha sido una intensa presión militar y económica para obligarlo a retirarse.
“Creo que Putin ya la ha comenzado. La pregunta es cuánto territorio podrá conquistar y cómo detenerlo (…) Rusia quiere imponer al mundo una forma de vida diferente y cambiar la vida que la gente ha elegido para sí misma”, aseguró.
¿Qué hay de la exigencia de Rusia a Ucrania de que entregue el 20% de la región oriental de Donetsk que aún controla -una línea de pueblos que Ucrania llama “ciudades fortaleza”-, así como más tierras en las regiones meridionales de Jersón y Zaporiyia?
¿No es esa -pregunté- una petición razonable si se logra un alto al fuego?
“Lo veo de otra manera. No lo veo simplemente como una cuestión de tierras. Lo veo como un abandono: debilitar nuestras posiciones, abandonar a cientos de miles de nuestros compatriotas que viven allí. Así lo veo. Y estoy seguro de que esta ‘retirada’ dividiría nuestra sociedad”, respondió.
Pero ¿no es un buen precio si eso satisface a Putin? ¿Cree que el líder ruso estaría conforme con esta solución?
“Probablemente lo estaría por un tiempo… necesita una pausa… nuestros socios europeos dicen que podría tardar entre tres y cinco años para recuperarse (después del conflicto). En mi opinión, podría recuperarse en un par de años, como máximo. ¿Adónde iría después? No lo sabemos, pero es un hecho que querría continuar [la guerra]”, sostuvo.

Me reuní con Volodymyr Zelensky en una sala de conferencias dentro del enclave gubernamental fuertemente vigilado, en un rincón acomodado del centro de Kyiv.
En la entrevista, habló principalmente en ucraniano.
La diligencia de sus guardias de seguridad da una idea del peso del liderazgo de Zelensky.
Visitar a cualquier jefe de estado requiere controles rigurosos. Pero entrar en los edificios presidenciales de Kyiv lleva el proceso a un nivel que rara vez he experimentado.
No es sorprendente en un país en guerra, con un presidente que ya ha sido blanco de Rusia.
A pesar de todo, el hombre que empezó como artista, que ganó la versión ucraniana de “Bailando con las estrellas” en 2006 e interpretó el papel de un presidente ucraniano inesperado en una comedia televisiva, antes de convertirse en el presidente de Ucrania en la vida real, parece ser notablemente resiliente.
“Recuperaremos todo el territorio”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo en vísperas de las recientes conversaciones de alto al fuego en Ginebra que “Ucrania debería sentarse a la mesa rápidamente”. Sigue presionando más a Ucrania que a Rusia.
Diplomáticos occidentales han indicado desde el verano boreal pasado que Trump coincide con Putin en que las concesiones territoriales de Ucrania a Rusia son clave para el alto al fuego que Trump desea, idealmente antes del próximo verano en el hemisferio norte.
Muchos analistas externos a la Casa Blanca también consideran que Ucrania no puede ganar la guerra y, sin hacer concesiones a Moscú, la perderá.
Le pregunté a Zelensky si Trump y los demás tenían razón.
“¿Dónde están ustedes ahora?”, me preguntó el mandatario ucraniano a su vez. “Hoy están en Kyiv, en la capital de nuestra patria, en Ucrania. Les estoy muy agradecido por ello. ¿Perderemos? Claro que no, porque estamos luchando por la independencia de Ucrania”, dijo.

Zelensky ha dicho a menudo que Ucrania puede ganar, pero ¿cómo sería una victoria?
Por supuesto, dijo, la victoria significaba restaurar la vida normal de los ucranianos y poner fin a la matanza.
Pero la visión más amplia de la victoria que presentó giraba en torno a una amenaza global que, según él, proviene de Putin.
“Creo que detener a Putin hoy e impedir que ocupe Ucrania es una victoria para todo el mundo. Porque Putin no se detendrá en Ucrania”, aseguró.
No estará diciendo que la victoria consista en recuperar todo el territorio, ¿verdad?
“Lo haremos. Eso está absolutamente claro. Es solo cuestión de tiempo. Hacerlo hoy significaría perder una gran cantidad de personas, millones de personas, porque el ejército [ruso] es numeroso y entendemos el costo de tales medidas. No habría suficiente gente, la estaríamos perdiendo. ¿Y qué es el territorio sin la gente? Sinceramente, nada”.
“Y tampoco tenemos suficientes armas. Eso depende no solo de nosotros, sino también de nuestros socios. Por ahora, eso no es posible, pero regresar a las fronteras justas de 1991 (año en que Ucrania declaró su independencia, precipitando el colapso final de la Unión Soviética), sin duda, no solo es una victoria, sino también justicia. La victoria de Ucrania es la preservación de nuestra independencia, y una victoria de justicia para todo el mundo es la devolución de todas nuestras tierras”, afirmó el jefe de Estado.
Su paso por la Casa Blanca
Hace un año, Zelensky visitó la Casa Blanca y tuvo una recepción que un alto diplomático occidental me describió como un “asalto diplomático” público y planificado por Donald Trump y su vicepresidente, J.D. Vance.
La discusión, en presencia de los medios de comunicación del mundo, fue vista por millones de personas en todo el planeta.
Trump, recién investido presidente por segunda vez, estaba enviando la señal más contundente posible de que la era del apoyo con el que Zelensky y Ucrania contaban del expresidente Joe Biden había terminado.
Los miembros de la OTAN ya estaban al tanto del rumbo del nuevo gobierno.

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