El Girona ahondó en la herida del Barcelona y consiguió una victoria que es un golpe sobre la mesa en la ajustada pelea por la salvación, e incluso por Europa, y que alimenta más si cabe las dudas que dejó el equipo de Hansi Flick con la dolorosa goleada encajada ante el Atlético de Madrid en la ida de las semifinales de la Copa del Rey (4-0).
El equipo azulgrana se adelantó por mediación de Pau Cubarsí, después de una primera mitad repleta de ocasiones y un penalti fallado por Lamine Yamal, pero el conjunto de Míchel Sánchez empató por obra de Thomas Lemar y solo Joan Garcia, con varias paradas de mérito, evitó que el 2-1 no llegara hasta el minuto 87, obra de Fran Beltrán.
El Girona rompió una racha de tres jornadas sin ganar con un triunfo que puede ser un punto de inflexión para un equipo que quiere olvidarse del descenso, a cinco puntos, e ilusionarse con Europa porque el octavo puesto está a solo dos puntos. Los mismos que separan al Barça del Madrid, nuevo líder de LaLiga.
La primera parte tuvo un sinfín de ocasiones, comenzando por un chut desde la frontal de Lamine Yamal con demasiada rosca a pase de Raphinha. El brasileño fue la novedad en el once azulgrana tras tres partidos de baja por lesión, junto a Gerard Martín, que ocupó el puesto de Balde en defensa.
El Barça dominaba el balón e hizo méritos de sobra para marcar, pero le faltaba continuidad en el juego y criterio para superar líneas contra un rival bien plantado, y el Girona aprovechaba las imprecisiones visitantes para correr en transición y castigar a la defensa adelantada de Hansi Flick.
Gerard Martín cortó de manera providencial un pase de Vladyslav Vanat que levantó a Montilivi de sus asientos porque dejaba solo a Viktor Tsygankov delante de Joan Garcia.
Acto seguido, Raphinha disparó cerca del palo tras el enésimo pase ‘marca de la casa’ con el exterior de Lamine Yamal y el ’10’ desperdició un mano a mano más que franco delante de Paulo Gazzaniga porque intentó picar el balón sin éxito. Era un encuentro muy abierto, con muchos espacios.
Vanat, asistido por Tsygankov, se precipitó en el remate y chutó demasiado centrado cuando estaba solo ante Joan Garcia y luego no llegó por centímetros a un pase de la muerte de Bryan Gil. Ferran Torres y Raphinha se quedaron a nada del 0-1. Las llegadas se sucedían sin cesar.
Antes del descanso llegaron las dos más claras, dos disparos que se estrellaron en el palo izquierdo de Gazzaniga: un tiro de Raphinha, muy protagonista, y sobre todo un penalti de Lamine Yamal, por un claro pisotón de Daley Blind sobre Dani Olmo. El Barça no jugaba cómodo, pero el 0-0 al descanso era casi incomprensible. También por parte del Girona.
El Barça quiso dar un paso adelante en el inicio de la segunda mitad, pero su presión adelantada no surtía efecto porque el Girona seguía contragolpeando con mucho peligro.
El 0-1 llegó finalmente en el minuto 59, con un cabezazo para enmarcar de Cubarsí a centro de Jules Koundé que entró por la escuadra, imposible para Gazzaniga, pero la alegría azulgrana solo duró dos minutos. Los dos minutos que necesitó Lemar para empujar a placer un pase de la muerte de Vanat desde el área pequeña y desatar la alegría en Montilivi.
Flick recurrió a Balde y Roony Bardghji. Míchel, a Fran Beltrán y Joel Roca: nada más entrar estuvieron a punto de fabricar el 2-1, pero Joan Garcia, de nuevo fundamental, detuvo el cabezazo del extremo.
Luego firmó una doble parada para el recuerdo ante Iván Martín y Vanat, aunque el disparo del segundo, a bocajarro, ya no valía por fuera de juego. Y todavía otra más, en un mano a mano ante Joel Roca.
También había entrado Robert Lewandowski y el Barça volvió a acercase por enésima vez al gol con un tiro de Roony y un disparo de Lamine Yamal que se fue besando el palo, pero parecía mucho más cerca el 2-1 y acabó llegando. Fue en el 86′, con un disparo raso de Fran Beltrán que entró junto al palo derecho, imposible incluso para Joan Garcia.
Ya a la desesperada, el Barça pudo salvar un punto con un remate forzado de Ronald Araújo que no entró de milagro y César Soto anuló un gol por fuera de juego de Lewandowski, pero la acción más clara fue de Joel Roca. Perdonó el 3-1 y luego se fue expulsado por una entrada muy dura sobre Lamine Yamal.

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