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Cómo logró la izquierda en Portugal una aplastante victoria electoral sobre la ultraderecha en ascenso

l socialista António José Seguro arrasó este domingo en las elecciones presidenciales de Portugal tras obtener un respaldo masivo del voto moderado en el país frente a la ultraderecha.

Seguro, exsecretario general del Partido Socialista (PS), de centroizquierda, obtuvo el mayor número de votos absolutos de la historia de una elección presidencial en Portugal, consiguiendo el 66,8% de los sufragios.

El socialista moderado derrotó cómodamente al candidato André Ventura, líder del partido ultraderechista Chega, quien se presentó con una sólida plataforma antiinmigratoria y que obtuvo el 33,18% de los votos.

Hace unos meses, sin embargo, las encuestas apenas le daban a Seguro, de 63 años, el 6% de intención de voto. Pero la posibilidad de que la ultraderecha de Chega llegara a la presidencia movilizó a muchos votantes de distinto perfil.

Seguro fue respaldado por políticos de ambos partidos, y varias figuras conservadoras expresaron su apoyo al socialista moderado para derrotar a su oponente de extrema derecha.

Además, miles de “no socialistas” autodeclarados firmaron una carta abierta apoyando a Seguro como presidente, incluidos exministros conservadores.

En declaraciones a los periodistas antes de celebrar con sus seguidores, Seguro declaró que “el pueblo portugués es el mejor pueblo del mundo”, con una “enorme responsabilidad cívica”.

Más tarde, en su discurso de victoria, Seguro afirmó que “los ganadores esta noche son el pueblo portugués y la democracia”.

Un moderado en la presidencia

Seguro es visto como una figura centrista y moderada y tendrá que actuar en un momento polarizado en la política portuguesa.

Portugal tiene un sistema semipresidencial con estructura parlamentaria. Esto significa que, si bien el presidente se elige por voto directo, el poder ejecutivo lo ejerce el primer ministro, quien es nombrado tras elecciones legislativas y requiere un mínimo de apoyo en el Parlamento.

Desde 2024, el primer ministro de Portugal es Luís Montenegro, de la coalición de centroderecha liderada por el Partido Socialdemócrata (PSD).

El papel del presidente, sin embargo, está lejos de ser meramente ceremonial, ya que ejerce un poder moderador crucial.

El presidente puede vetar leyes, devolviéndolas al Parlamento, y tiene la prerrogativa de nombrar al primer ministro. En casos extremos, también puede disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas, una medida conocida como “bomba atómica”.

Seguro, de esta forma, podría ser crucial para garantizar la estabilidad del gobierno minoritario de centroderecha liderado por el PSD.

REUTERS/Pedro Nunes: Los partidarios del Seguro celebran en la sede de la campaña, en Caldas da Rainha.

Seguro es profesor de Teoría del Estado y Pensamiento Político y Social de la Universidad Autónoma de Lisboa, y ha pasado los últimos años dedicado a la docencia tras una trayectoria política dentro del PS.

Nacido en Penamacor, cerca de la frontera con Extremadura (España), es licenciado en Relaciones Internacionales y muy pronto se vinculó al Partido Socialista, donde entre 1990 y 1994 se desempeñó como secretario general de sus juventudes.

En estos años también fue diputado nacional, dentro del núcleo duro de António Guterres, actual secretario general de la ONU.

De hecho, Seguro formó parte de los dos gobiernos de Guterres (1995-2002), como secretario de Estado adjunto del primer ministro y ministro adjunto del primer ministro.

También fue eurodiputado y secretario general del Partido Socialista en Portugal.

Su “primera prioridad”, según ha dicho, es la sanidad, uno de los asuntos que más preocupan a los ciudadanos debido al deterioro del sistema público.

Para Seguro, “no hay milagros pero sí respuestas inmediatas que deben tomarse y eso compete a los gobiernos” y como presidente trataría de promover convergencias y compromisos para resolver de forma duradera los problemas.

Auge de la ultraderecha

A pesar de su derrota del domingo, la segunda posición del ultraderechista Ventura refleja el rápido ascenso de su partido, que se convirtió en el segundo más grande del Parlamento portugués el año pasado, solo seis años después de la creación de Chega en 2019.

El primer ministro Montenegro ha denunciado en el pasado a Ventura, un excomentarista de fútbol de 43 años, calificándolo de “xenófobo, racista y demagógico”.

Pese a quedar muy atrás en el recuento de votos, el avance de Chega a la segunda vuelta en Portugal fue considerado una “victoria de la derecha radical”.

El auge de la extrema derecha ha sido uno de los fenómenos más impactantes en la política portuguesa de los últimos años.

Marco Lisi, de la Universidad Nova de Lisboa, señala que, si bien Portugal se sumó más tarde a la ola de crecimiento de la derecha radical en Europa, el avance en el país fue sorprendentemente rápido. Chega pasó del 1,3 % de los votos en 2019 al 22,8 % en las elecciones legislativas de 2025.

“En otros países, el crecimiento fue más gradual y la derecha radical fue ganando fuerza poco a poco después de la crisis de 2008”, señaló Lisi al servicio brasileño de la BBC.