En los últimos meses ha ocurrido una «escalada» de invasiones de tierras en las zonas turísticas de Trujillo, Santa Fe y Tela, promovida por dirigentes o líderes de la OFRANEH, donde autoridades del Gobierno no han actuado, evidenciando una total indiferencia para que se aplique el respeto a la propiedad y se cumplan las garantías jurídicas.
Grupos garífunas, integrados a la Organización Fraternal Negra de Honduras (OFRANEH), con el apoyo de líderes y dirigentes militantes en el partido LIBRE, continúan haciendo invasiones de tierras y propiedades que pertenecientes a inversionistas privados en la ciudad de Trujillo, Santa Fe y Tela.
Este fin de semana, trascendió que las invasiones en la ciudad de Trujillo, personas organizadas iniciaron la invasión de un terreno propiedad del señor Richard Machen, ubicado en la Colonia 19 de Abril, contiguo al Estadio de Fútbol, de esa ciudad.
Esta situación se suma a otras invasiones ocurridas en la ciudad de Trujillo, Santa Fe y Tela (Triunfo de la Cruz), donde grupos organizados, pertenecientes a OFRANEH, se han apoderado de tierras y propiedades pertenecientes a inversionistas nacionales y extranjeros, a quienes se les ha violentado el derecho a la propiedad, violentando además la seguridad jurídica.
En las recientes invasiones, estas organizaciones han colocado las bandera Nacional, la de OFRANEH y la del partido Libre, confirmando su vínculo con dirigentes políticos y del gobierno que se han mostrado indiferentes para atender las demandas de los propietarios de las tierras y propiedades.
Para el caso, los representantes de las dependencias gubernamentales y las autoridades locales, con la indiferencia están alentado a los invasores que se empoderen de las propiedades de los inversionistas y dueños de los terrenos.
Desde el mes pasado, los invasores se instalaron en propiedades de inversionistas extranjeros, cuyos residentes y propietarios, han presentado denuncias y reclamos formales, para tratar el tema, donde se afectan directamente a más de mil jubilados extranjeros, que invirtieron en construcciones o residencias de retiro o de vacaciones anuales.
Hay casi mil (1,000) de estas personas en el área de la Bahía de Trujillo que se sienten impotentes, por la indiferencia a sus peticiones o porque no tienen ninguna respuesta a sus quejas legales, provocando incertidumbre e inseguridad entre todos los inversionistas y turistas nacionales e internacionales
La actual ola de invasiones, liderada por la organización OFRANEH, se ha dirigido específicamente a las propiedades cuyos propietarios estaban ausentes y menos capaces de defenderse: jubilados y vacacionistas sin los medios políticos o financieros individuales para defenderse. Estas acciones han creado miedo, parálisis y profunda frustración entre quienes se establecieron en Trujillo con confianza en el sistema legal, lo mismo está ocurriendo en comunidades de Tela.
Muchos de los extranjeros que están siendo afectados, con las expropiación de sus tierras o propiedades iniciaron sus inversiones hace unos 30 años, amparados en las políticas y garantías gubernamentales establecidas en el Decreto 90-90, que les otorgaba incentivos a la inversión turística, en esas zonas designadas para el desarrollo turístico y la promesa para obtener la ciudadanía por inversión con el fin de atraer más inversión extranjera en la bahía de Trujillo.
Para el caso, uno de los proyectos, se inició con el desarrollo residencial en 700 hectáreas, donde se inauguró un puerto de cruceros, allí se completaron aproximadamente 20 hectáreas de atracciones turísticas y se pusieron en marcha diversas actividades relacionadas con el turismo.
El plan de desarrollo se extendió como parte de integración de la población de la zona, la participación económica directa de organizaciones comunitarias locales, entre ellas la Asociación Garífuna de Crystales y Río Negro, donde ahora la OFRAEH alega derechos de propiedad, sin que las autoridades gubernamentales intervengan para evitar el proceso legal y penal.
En esa zona, amparados en ese plan de desarrollo, se atrajo inversionistas en proyectos como Eco-Beach Resort, NJOI Trujillo y Santa Fe, Moraya y Banana Beach Resort, entre otros proyectos planificados, incluyendo Beyebu Investments, las operaciones de corretaje de RE/MAX en el extranjero y Caravida, pero varias de estas propiedades han sido objeto de invasiones ilegales, ocupación o amenazas constantes, lo que ha provocado la suspensión de las actividades de desarrollo.

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